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¿Merece la pena TUI Blue Los Gigantes como hotel solo adultos?

Gael Tello 9 de agosto de 2026
Piscina interior con ventanas azules que reflejan el cielo, cascadas y chorros de agua. Un lugar perfecto para relajarse, como si estuvieras en un spa de tui blue los gigantes.

Índice

El hotel TUI Blue Los Gigantes está pensado para una estancia tranquila, con vistas potentes y un ritmo mucho más relajado que el de los resorts familiares. Aquí repaso qué tipo de experiencia ofrece, dónde está exactamente, qué servicios compensan de verdad y qué detalles conviene revisar antes de reservar. Si estás valorando una escapada de mar, desconexión y buena mesa, esta guía te ahorra varios errores de compra.

Lo esencial para decidir si encaja con lo que buscas

  • Es un alojamiento solo para adultos, orientado al descanso, la pareja y la desconexión sin ruido excesivo.
  • Su gran baza es la ubicación: costa oeste de Tenerife, vistas al Atlántico y al paisaje de los acantilados.
  • Tiene 2 piscinas, spa, gimnasio, restaurantes y bares, así que puedes pasar varios días sin sentir que te falta oferta.
  • No es un hotel de playa clásica con arena a la puerta; aquí manda más la panorámica que el acceso directo al mar.
  • Las habitaciones con vistas al mar marcan bastante la diferencia, pero la opción con vistas a la montaña puede ser más sensata si priorizas presupuesto.
  • Antes de cerrar la reserva, conviene comprobar extras como balinesas, aparcamiento, tratamientos y horarios del canal donde reservas.

Desayuno con vistas a tui blue los gigantes. Fruta fresca, bollería y cava esperan en una mesa junto al mar.

Un hotel pensado para desconectar sin ruido

Yo lo veo como un hotel para quien quiere bajar el volumen del viaje. La propuesta es la de un adult-only con ambiente sereno, bastante más enfocado al descanso que a la animación constante. La edad mínima es de 16 años, así que no vas a encontrar la dinámica típica de un complejo familiar con colas, clubes infantiles y actividad incesante.

También conviene entender su estilo: hay entretenimiento nocturno, sí, pero en formato suave, con música en vivo, noches temáticas y planes tranquilos. Si esperas fiesta, te va a parecer discreto; si buscas dormir bien, leer, comer con calma y salir a caminar, la filosofía encaja mucho mejor. Y justo por eso la ubicación cobra tanto peso en la experiencia.

Dónde está y qué implica esa ubicación

El hotel se sitúa en la zona de Puerto de Santiago y Los Gigantes, sobre una franja costera elevada con vistas abiertas. Según la ficha oficial del hotel, el aeropuerto del sur queda a unos 45 km, así que el traslado no es eterno, pero tampoco es de los que se hacen sin notarlo. En taxi o coche, calcula en torno a 35 minutos si el tráfico acompaña.

La clave aquí es asumir que no estás reservando un hotel de arena fina a pie de habitación. El propio alojamiento está sobre la costa rocosa y no tiene acceso directo a una playa amplia, aunque sí hay una pequeña playa y el puerto a poca distancia a pie. También tienes restaurantes y bares relativamente cerca, así que no dependes por completo del coche o de un transfer.

Lo que más pesa de esta localización es la sensación visual: mar delante, acantilados al fondo y una atmósfera mucho más escénica que urbana. Si vienes a Tenerife con idea de caminar, mirar el horizonte y volver al hotel sin complicarte, esta base funciona. Si en cambio tu prioridad absoluta es salir a la arena en dos minutos, yo miraría otra zona. Y precisamente por eso la habitación que elijas merece bastante atención.

Habitaciones y vistas que cambian mucho la experiencia

Aquí no hablaría solo de “dormir”. La habitación condiciona la sensación de toda la estancia. En este tipo de hotel, la diferencia entre una vista al mar y una orientación más interior se nota desde el primer café de la mañana. Si vas a pasar tiempo en la terraza, leer o simplemente quedarte mirando el paisaje, pagar por una mejor vista puede tener sentido. Si vas a usar la habitación casi solo para descansar, la elección puede ser más pragmática.

Opción Cuándo la elegiría Lo que aporta Posible inconveniente
Vista al mar Escapadas en pareja, estancias de varios días, viajes de celebración Mejores amaneceres, sensación más exclusiva, más peso visual en la experiencia Suele ser la opción más demandada y, por tanto, menos cómoda si buscas ajustar presupuesto
Vista a la montaña Viajes más prácticos o si prefieres gastar más en excursiones y comida Puede resultar más equilibrada si priorizas descanso y precio Pierdes parte del efecto “postal” que sí ofrece la orientación al Atlántico

Si yo tuviera que resumirlo en una frase: aquí la habitación con vistas no es un lujo accesorio, es parte del viaje. Y cuando el paisaje ya está resuelto, entonces sí merece la pena entrar en lo que el hotel hace dentro del complejo.

Gastronomía, piscinas y bienestar dentro del complejo

Este hotel se defiende bien en lo cotidiano, que al final es lo que más pesa en una estancia de descanso. La ficha oficial indica 2 restaurantes y 2 bares, con opciones de media pensión y pensión completa plus. Eso significa que puedes organizar el viaje de forma bastante flexible: desayunar y cenar dentro, hacer un almuerzo ligero fuera o pasar todo el día en el hotel sin sensación de encierro.

La parte gastronómica tiene bastante sentido para un público adulto. El restaurante principal trabaja con buffet y vistas al mar; el restaurante de especialidad permite una cena más cuidada, y el pool bar y el lounge bar ayudan a mantener el ritmo tranquilo de la tarde. No lo vendería como un destino gastronómico de autor, pero sí como un hotel donde comer bien sin complicarte.

  • Media pensión funciona bien si piensas salir a pasear o a cenar fuera algunos días.
  • Pensión completa plus tiene sentido si prefieres controlar gastos y pasar más tiempo dentro del complejo.
  • Las bebidas alcohólicas siguen la normativa local: cerveza, vino y espumoso desde los 16 años; el resto, desde los 18.
  • El desayuno se ofrece en formato buffet, con horario amplio y una opción de desayuno tardío.

En piscinas y bienestar también hay contenido real. El hotel dispone de 2 piscinas, una de ellas climatizada por temporada entre noviembre y abril, con tumbonas y sombrillas sin coste. Las balinesas se pagan aparte, y ahí está uno de esos pequeños detalles que conviene no pasar por alto si vas con presupuesto cerrado. Además, el área wellness incluye sauna, hammam, piscina interior, zona de relax y tratamientos de masaje, así que no es solo “una piscina bonita”, sino una oferta pensada para quedarse.

Yo lo interpreto así: si vas a un hotel de este estilo y no usas al menos parte del spa o de la zona de agua, probablemente estás pagando por una capa de valor que no estás aprovechando. Y como este tipo de viaje suele girar en torno a la calma, merece la pena mirar también qué hacer fuera para que la estancia no se quede corta.

Qué hacer alrededor si quieres aprovechar el destino

La zona tiene una ventaja muy clara: el paisaje ya hace medio trabajo. Los acantilados de la zona son el gran reclamo, y desde el hotel puedes construir un plan sencillo sin caer en la típica agenda saturada. A mí me parece una base especialmente buena para combinar mar, paseo y gastronomía sin prisas.

  • Subir o bajar al puerto para caminar sin objetivo fijo, que a veces es la mejor forma de leer bien el lugar.
  • Hacer una salida en barco para ver los acantilados desde el mar, porque desde tierra y desde agua parecen casi dos destinos distintos.
  • Reservar una tarde más tranquila para una cata de vinos canarios o una comida larga, si te gusta mezclar costa con producto local.
  • Buscar miradores y pequeños paseos costeros, en vez de intentar exprimir la isla a base de trayectos largos cada día.

Si me pidieran una combinación ideal, yo haría esto: un día de navegación por la costa, un día de relax absoluto en el hotel y otro de escapada gastronómica con vino. Esa fórmula suele funcionar mejor que intentar convertir la estancia en una maratón de excursiones. Y para que ese plan salga redondo, hay varios detalles prácticos que merece la pena revisar antes de pagar.

Lo que yo revisaría antes de reservar

Hay pequeños matices que cambian bastante la experiencia final. El primero es el horario real de entrada y salida: la ficha oficial marca check-in a las 13:00 y check-out a las 11:00, pero cuando reservas a través de intermediarios no siempre se muestra exactamente igual. Yo siempre compruebo la confirmación final para evitar sorpresas el día de llegada.

El segundo punto son los extras. Las balinesas, algunos tratamientos del spa y ciertos servicios pueden llevar suplemento. El aparcamiento también conviene revisarlo con cuidado, porque según el canal puede aparecer con condiciones distintas. No es un problema grave, pero sí una de esas cosas que luego molestan si llegas con una expectativa demasiado optimista.

  • Si viajas en pareja, la habitación con vistas al mar suele compensar más que en otros hoteles parecidos.
  • Si planeas usar mucho el spa, mira los precios de tratamientos y qué está incluido exactamente.
  • Si quieres ir a pie a comer o cenar fuera, confirma bien la distancia real al puerto y al paseo que te interesa.
  • Si necesitas movilidad cómoda o accesibilidad específica, pregunta antes por el acceso concreto de tu habitación y las zonas comunes.

En una frase, este hotel funciona mejor para quien busca calma, vistas y una base cómoda para explorar el oeste de Tenerife. Si lo reservas con esas expectativas, suele encajar muy bien; si esperas un hotel de playa clásica con ambiente animado, te conviene mirar otra zona de la isla.

Preguntas frecuentes

Encaja sobre todo en parejas y viajeros que buscan descanso, silencio y un ambiente tranquilo. Es un hotel solo para adultos, con edad mínima de 16 años, así que no tiene la dinámica de un complejo familiar ni una oferta pensada para fiesta constante.

La vista al mar cambia mucho la experiencia porque el paisaje forma parte del viaje, especialmente si vas a pasar tiempo en la terraza o a celebrar una escapada. La vista a la montaña puede ser más sensata si quieres ajustar presupuesto y priorizas dormir bien antes que tener la postal delante.

El hotel cuenta con 2 restaurantes y 2 bares, además de opciones de media pensión y pensión completa plus. El desayuno es buffet y también hay desayuno tardío; en cuanto a bebidas alcohólicas, la normativa local fija cerveza, vino y espumoso desde los 16 años, y el resto desde los 18.

La ficha oficial marca check-in a las 13:00 y check-out a las 11:00, pero conviene confirmar la reserva final porque algunos canales muestran condiciones distintas. También merece la pena revisar suplementos de balinesas, tratamientos de spa y aparcamiento, ya que no siempre están incluidos.

No es un hotel de playa clásica con arena delante de la puerta. Está sobre la costa rocosa, con vistas al Atlántico y a los acantilados, y aunque hay una pequeña playa y el puerto cerca, su gran valor está más en la panorámica y el ambiente relajado que en el acceso directo al mar.

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Autor Gael Tello
Gael Tello
Soy Gael Tello y tengo 13 años de experiencia en el ámbito del turismo. Desde que era joven, siempre me ha fascinado la idea de explorar nuevos lugares y sumergirme en diferentes culturas. Esta curiosidad me llevó a especializarme en el turismo, donde he encontrado la oportunidad de compartir mis conocimientos y experiencias con otros. Me apasiona escribir sobre destinos únicos, estrategias de viaje y las maravillas que el mundo tiene para ofrecer. A lo largo de mi carrera, he trabajado en diversos proyectos que me han permitido profundizar en temas como la sostenibilidad en el turismo y la conexión entre la gastronomía local y la experiencia del viajero. Siempre me esfuerzo por ofrecer información precisa y actualizada, verificando fuentes y simplificando conceptos complejos para que sean accesibles a todos. Mi objetivo es ayudar a los lectores a planificar sus aventuras de manera informada y disfrutar de cada momento en sus viajes.

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